Seguridad sexual

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Cuando no se siguen al pie de la letra todas las recomendaciones en torno a la seguridad sexual en las relaciones sexuales se pueden tener consecuencias realmente catastróficas ya que lo que menos puede pasar es que se dé un embarazo no deseado. Pero existen cosas más graves que esa como es el hecho de poder trasmitir o contagiarse de alguna enfermedad de trasmisión sexual. Es por ello que es necesario utilizar métodos anticonceptivos y otros consejos para evitar el contagio de estas enfermedades. Por eso veremos cómo prevenirlas y qué hacer en caso de que ya estemos contagiados con alguna de ellas

Como prevenir las enfermedades de transmisión sexual

Las enfermedades de transmisión sexual son aquellas que se adquieren después de haber tenido una relación sexual de riesgo con una persona contagiada que ya tenga esa enfermedad. Por ello, para prevenir el contagio por este tipo de enfermedades, es necesario que sigamos una serie de consejos acerca de seguridad sexual para evitarnos algunos riesgos mayores. Para empezar, no debemos mantener relaciones sexuales de riesgo, esto es que no debemos mantener relaciones sexuales sin utilizar algún método anticonceptivo como protección, especialmente en personas de menor edad que son más propensas a contagiarse de este tipo de enfermedades. Y es que según los estudios practicados al respecto, las personas de entre 14 y 35 años son más propensas al contagio de enfermedades de trasmisión sexual que las personas de mayor edad. La mayoría de estas enfermedades están causadas por algunos tipos de bacterias, virus y algunos hongos.

Para poder evitar el contagio de este tipo de enfermedades es necesario seguir algunos consejos en materia de seguridad sexual. El primero de esos consejos es mantener relaciones sexuales de forma controlada y sana. Así, se debe evitar en las mujeres mantener relaciones sexuales hasta dos o tres años después de la llegada de su primera menstruación. También se debe en este sentido limitar el número de parejas sexuales ya que cuanto mayor sea el número de personas con las que se mantiene relaciones sexuales, mayor será el riesgo de contraer alguna enfermedad de transmisión sexual. También es necesario que hablemos con nuestra pareja de su pasado sexual antes de iniciar cualquier tipo de contacto con esa persona para saber con qué clase de personas ha podido estar y si existe algún tipo de riesgo.

Para mantener esta seguridad sexual es necesario por supuesto utilizar algún método anticonceptivo. El preservativo es el más adecuado ya que al ser un método de barrera evitará el contacto de fluidos y por lo tanto además de evitar embarazos no deseados nos ayudará también a evitar el contagio de este tipo de enfermedades.

La higiene también es algo fundamental en el ámbito de la seguridad sexual. Por ello, es importante lavarse antes y después de una relación sexual para prevenir cualquier tipo de infección. Ante cualquier síntoma por más leve que parezca es necesario acudir a un médico especialista que nos examine para cerciorarnos de que todo está bien