Qué hacer si nos contagiamos de una enfermedad de trasmisión sexual

La seguridad sexual es muy importante a la hora de mantener relaciones sexuales ya que solo manteniendo una serie de precauciones es como podremos evitar el contagio de enfermedades de trasmisión sexual además de los también temidos embarazos no deseados. Sin embargo, hay ocasiones en las que solo nos concentramos en disfrutar del momento y de la relación sexual en concreto y nos olvidamos de lo importante que es utilizar un método anticonceptivo para evitar embarazos y también para evitar la trasmisión de este tipo de enfermedades y terminamos siendo infectados por alguna de ellas.

No cabe duda de que la única forma de saber si tenemos alguna de estas enfermedades de trasmisión sexual es hacernos una serie de estudios y análisis y hacernos pruebas clínicas en un médico especialista que determinará si tenemos o no algún tipo de enfermedad sexual. Y si el resultado de esas pruebas resulta ser positivo y resultamos estar contagiados de alguna enfermedad de este tipo es necesario que estemos preparados y que sepamos qué es lo que debemos hacer.

Cuando vemos que nuestros métodos de seguridad sexual han fallado o que simplemente no los hemos utilizado y que esto ha ocasionado que salgamos contagiados de alguna enfermedad de trasmisión sexual es necesario que conozcamos el tratamiento que podemos llevar para poder erradicar o al menos mejorar los síntomas de esa enfermedad. Existen diferentes tipos de tratamientos disponibles según el tipo de enfermedad de la que se trate. Así, podemos ver que podemos disponer de algunas pastillas o de algunas inyecciones que nos ayuden a acabar con el virus, bacteria o con el hongo que está causando esa enfermedad. Algunas de estas enfermedades de trasmisión sexual están causadas por virus, por lo que por lo general este tipo de enfermedades  no se pueden curar. Sin embargo existen algunos tipos de tratamientos ayudan con los síntomas y pueden reducir mayores daños a tu cuerpo. Los tratamientos para los virus incluyen pastillas o píldoras, cremas, congelar o quemar el área infectada, o una operación.

A pesar de estar contagiados de alguna de estas enfermedades de trasmisión sexual, es necesario que continuemos manteniendo algunos métodos de seguridad sexual para evitar que otras personas puedan contagiarse y también para mejorar nosotros mismos. Por ello es necesario que tomemos todo el tratamiento que nos indique el médico especialista sin dejarlo a la mitad solo por el mero hecho de que algún día podamos sentirnos algo mejor. dependiendo del tipo de enfermedad sexual que tengamos, es necesario que hablemos con el médico que lleva nuestro caso para saber cuándo podemos mantener de nuevo relaciones sexuales sin riesgo de contagiar a otra persona, aunque siempre es recomendable el uso del preservativo.

Para poder mantener esta seguridad sexual también es necesario ser completamente sinceros con cada una de las parejas sexuales que tengas para así evitar contagios y sorpresas desagradables, y avisar a las parejas sexuales que hayas tenido con el objetivo de que puedan hacerse las pruebas pertinentes.