Se ha estudiado que respecto al total de información que un hombre recibe a lo largo de su vida: un 94% le llega por vía audiovisual, mientras que solo llega a recordar un 10% de lo que lee, y un 20% de lo que escucha.
La información que se recibe por medios audiovisuales se recuerda en un 50%, y si luego de recibirla se discute en un grupo o equipo aumenta hasta un 70%. Esta retención de información puede llegar a un 90% si luego de la discusión se realiza algún tipo de ejercicio o alguna actividad que permita aplicar los datos.
Como comentario final del estudio se concluye que no solo aquello que se aprendió por la vía audiovisual se retiene mejor a corto plazo, sino que el aprendizaje es más resistente al olvido que lo que se aprende por medios convencionales.