Muchas veces desde distintos sectores o grupos se visualiza las tecnologías digitales como la formula mágica para el progreso de nuestra civilización, que nos promete un mundo más feliz fundamentado en el supuesto bienestar material que produce este tipo de máquinas inteligentes. Por otra parte, desde otros ámbitos de discusión se refieren a las tecnologías informáticas y de comunicación como el supuesto triunfo de un modelo de sociedad tecnocrática, deshumanizada y cuya base está fundamentada en criterios puramente mercantiles.
De tal manera, se puede clasificar hasta cuatro formas diferentes de comprender o catalogar a la sociedad de la información y del papel que se le asigna a las tecnologías digitales en la misma.
La primera forma es: Se afirma que la sociedad de la información es un mercado enorme puramente comercial, y con un inmenso potencial para su crecimiento y desarrollo económico, siempre apoyado en la utilización de las tecnologías digitales.
La segunda afirmación es: Se identifica a la tecnología digital como un mito que propone que una sociedad más tecnocrática será más eficiente y proveerá con más bienestar a sus ciudadanos.
La tercera aseveración está basada en una crítica de corte crítico-político, y afirma que las tecnologías digitales deben estar siempre al servicio del desarrollo social y humano, y no permitir que su control sea ejercido por los intereses de las grandes corporaciones industriales del mundo capitalista.
La cuarta y última es un tanto atemorizante y dice que las tecnologías de la información y comunicación se constituyen en el fin de los ideales y valores de la modernidad y acaban con el modelo humanista de la cultura.
Más allá de estas consideraciones precedentes, las tecnologías digitales permiten y facilitan una mayor comunicación entre las personas independientemente de su situación temporal o geográfica.
Estas nuevas tecnologías atraviesan las fronteras del espaciotiempo, permitiendo el relacionamiento e interactuando entre los individuos a través de formas orales por medio de la telefonía fija y móvil, formas escritas como el correo electrónico, o a través de la más moderna y sofisticada videoconferencia. Por otra parte, las comunicaciones pueden ser de dos tipos: sincrónica, o simultánea en el tiempo, o de tipo asincrónica, donde el mensaje se emite y recibe en diferido.
A medida que la potencia y capacidad de los procesadores, memorias, dispositivos ópticos, discos duros y redes de datos fueron facilitando la aparición de nuevas tecnologías de comunicación, estas se han convertido en medios altamente efectivos para la enseñanza.
Se podría decir que tanto el audio como el video siempre han estado en la consideración de las instituciones educativas como forma de distribuir contenidos, pero algunos medios como la radio y la televisión, que en la práctica implican mucho más que aparatos receptores, cámaras y micrófonos, no son totalmente accesibles por los requerimientos que se necesitan para la transmisión, es decir: permisos especiales, antenas, enlaces satelitales, etc.
Se conocen tres grupos principales para la transmisión de audio y video a partir de redes digitales de datos, estos son:
- Sincrónico unidireccional;
- Sincrónico bidireccional;
- Asincrónico unidireccional.
Las redes sincrónicas unidireccionales se emplean en la emisión de audio o video en un sentido único, y en el mismo momento en que es generado. Los medios más conocidos son la radio en sus distintos formatos: AM, FM, Onda Corta, UHF, Radio Satelital, Webcast.
El video es popular a través de la televisión, modalidades: VHF, UHF, DTH, Satelital, emisión Webcast.
Debido a la normativa que poseen la casi totalidad de países reglamentando el uso del llamado espectro electromagnético, no es nada sencillo que una institución posea los permisos necesarios para la emisión de señales en alguna de las frecuencias que se otorgan a tales efectos, sea para radio o televisión abierta. Por lo tanto, se ha extendido en forma popular el uso de las transmisiones de tipo Webcast (a través de Internet), cuya producción y mantenimiento son de bajo costo.
Las transmisiones sincrónicas bidireccionales cuentan con la facilidad de comunicación en ambos sentidos entre emisor y receptor, y la sincronización se establece cuando ambos coinciden en el tiempo aunque cuenten con independencia del espacio.
En materia de audio se utilizan para: telefonía, telefonía por IP (IP=Internet protocol), audioconferencia, audioconferencia por IP. Debemos aclarar que la telefonía amplió sus capacidades a través de Internet, ya que siendo una red conmutada por paquetes aplica ese formato a la llamada “Voz sobre IP”, realizando el envío y recepción de paquetes de datos conteniendo la voz humana codificada y comprimida (empaquetada) en formato digital.
Para video se emplea en: videoconferencia, videoconferencia por IP, televisión interactiva de alta definición. Se entiende por videoconferencia la transmisión y recepción en tiempo real de audio y video.
Como corolario, podemos afirmar que estas nuevas tecnologías facilitan y permiten acceder de una forma permanente a un gran caudal de información. El mundo en que vivimos está profusamente saturado de todo tipo de información. Todos los medios de comunicación conocidos: la prensa, la radio, la televisión, el teletexto, la Internet, los CD, DVD, BluRay, los celulares, etc., se han vuelto verdaderamente objetos de uso cotidiano, y a la vez, casi imprescindibles en nuestra vida diaria, siendo a través de ellos que podemos estar permanente informados sin importar la hora del día o de la noche ni nuestra situación geográfica.
Nos hemos vuelto una civilización dependiente de la tecnología, y hemos alcanzado niveles que van aumentando en forma constante.